Una colonia de erizos en la Ciutadella

Lunes, 11 de Junio de 2007

El erizo Galán inició el martes una nueva vida con un radiotransmisor incrustado en el dorso espinoso que permitirá anotar y analizar sus movimientos. El objetivo es ayudar a la conservación de su colonia, una población sin dudas sorprendente si se tiene en cuenta que Galán no vive en un bosque o en el campo, como todos los erizos, sino en Barcelona: en el parque de la Ciutadella o, más exactamente, en el zoo.

Galán y sus congéneres son animales en libertad. "Lo más seguro es que sean restos de un paisaje que ya no existe, cuando el parque no era más que campo", explica el naturalista Sergi García, de la asociación Galanthus. "Incluso pudo haber ejemplares en la Villa Olímpica hasta que el barrio se empezó a edificar por los Juegos Olímpicos". El zoo nunca ha tenido una instalación de erizos, por lo que es imposible que sean animales escapados, y tampoco parece creíble que alguien se haya dedicado a capturarlos en el campo y a soltarlos luego en Barcelona.

SIN DEPREDADORES

"En el zoo --insiste García-- hay una población suficientemente importante, más de una veintena, como para descartar que hayan sido liberados, al menos en décadas recientes".

Aunque los erizos de la Ciutadella son unos grandes desconocidos, numerosos trabajadores relatan con simpatía sus encuentros con ejemplares o que se han asustado mientras se recortaba un seto. Otros recuerdan también el hallazgo de erizos muertos. "Salvo los gatos que se pueden comer las crías, aquí no tienen un depredador natural, pero muchos fallecen ahogados al caer en lagos o charcos", insiste Josep García, técnico del zoo.

La asociación Galanthus ha planificado el método de seguimiento, que incluye una potente antena, pero del control de los animales se encargarán los trabajadores del zoo que voluntariamente han entrado en el llamado Equipo Verde. El programa pretende fomentar y proteger la biodiversidad que vive en el parque pero fuera de las instalaciones, es decir, entre los lagos, los árboles y el matorral. "Todo esta riqueza corre el riesgo de desaparecer si nos vamos al Besòs. ¿Cómo va a crecer esta vegetación tan hermosa en el cemento?", lamentan los trabajadores "dispuestos a luchar" por la supervivencia del zoo en la Ciutadella.


OTRAS CURIOSIDADES

Además del estudio de los erizos, que coordinará Josep García, la dirección del zoo y sus empleados harán también un control de otras curiosas comunidades animales, como seis especies de mariposa, tres de anfibios (rana común, rana reineta y sapo partero) y la escasa graja, un córvido en regresión en Catalunya, insiste Carme Maté, directora del zoo. Maté explica que el Equipo Verde también impulsará una mejora en la gestión de los residuos y programas de ahorro de agua y energía.
Galán, por cierto, hizo gala de buena memoria: el erizo sabio fue liberado junto a los dromedarios, lejos de donde había sido capturado días antes, pero el viernes ya estaba merodeando por su lugar de origen. "Volvió hasta su nido junto a la instalación de los wapitis", confirmó Josep García con el radiotransmisor. Hay unos 200 metros.

cole

Un empleado del zoo instala una antena transmisora al erizo Galán.

Fuente: El periodico Erizos en el parc de la Ciutadella